La lógica difusa sirve como herramienta para representar exitosamente la información imprecisa, característica que le hace falta a los modelos lineales. Es de más utilidad cuando se tienen resultados cualitativos o que no se pueden clasificar como absolutamente verdaderos o falsos, por tanto, se infiere que una característica importante de este método de evaluación de la firma es que los resultados pueden pertenecer a conjuntos mutuamente no excluyentes. Teniendo en cuenta la anterior definición y basándonos en el trabajo de Magni (2004), esta técnica aplicada a la firma “puede [clasificarlas] así como evaluar el impacto de las decisiones gerenciales en la formación del valor”. (2004, 2). Así mismo logra superar a sus antecesores, los modelos de decisión y evaluación clásicos, en explicar las estrategias, compromiso, conocimientos de mercado, entre otras. Cabe mencionar que una de sus principales ventajas con respecto al método clásico es que garantiza en mayor medida la transparencia en la manipulación de datos.
Autores como Isenberg, quien es citado en el trabajo del profesor Magni, asegura que la intuición implícita en la toma de decisiones por parte del empresario, no puede ser modelada por métodos analíticos, por lo cual, encontramos una ventaja en la utilización de la lógica difusa para la evaluación de las firmas.
Otra de las numerosas ventajas de la utilización de la lógica difusa como herramienta para la emulación de interacción de las firmas es que ésta permite reproducir el comportamiento humano, y entender como los individuos perciben el mundo y piensan sus problemas. Es un método mucho más amplio para modelar como los seres humanos interactúan con su entorno y entre ellos mismos, lo anterior es de fundamental importancia ya que da una alternativa para incorporar el comportamiento a los modelos de análisis. Igualmente presenta simplicidad en las variables y de esta forma, mayor adaptación a la realidad ya que muchas veces, los gerentes no tienen las suficientes herramientas matemáticas ni el tiempo para aplicar en sus procesos de decisión algunos de los complicados modelos que se han propuesto.
Una de sus aplicaciones al interior de las firmas se ve en los sistemas de control, básicamente estos sirven para evaluar la conveniencia de determinadas decisiones sobre el proceso de producción para obtener resultados deseados, los llamados sistemas fuzzy se pueden combinar con sistemas expertos para este fin. Una de las características más importantes de este sistema es que las atribuciones de valor se pueden hacer por medio del lenguaje, gracias a esto, podemos describir procesos como “malos”, “regulares”, “buenos”, “excelentes”, entre otros.
Por último, se puede ver la aplicación de la lógica difusa en los procesos de evaluación y gestión de riesgo porque permiten incorporar al análisis, la incertidumbre. Actualmente muchas firmas hacen uso de esta herramienta con el fin de determinar la proporción de capital dedicado a la inversión, este comportamiento se observa principalmente en entidades financieras, puesto que, a través de modelos difusos se puede determinar con cierta confiabilidad las magnitudes a invertir, el plazo y de la misma forma, la rentabilidad a futuro.
Teniendo en cuenta la anterior definición y basándonos en el trabajo de Magni (2004), esta técnica aplicada a la firma “puede [clasificarlas] así como evaluar el impacto de las decisiones gerenciales en la formación del valor”. (2004, 2). Así mismo logra superar a sus antecesores, los modelos de decisión y evaluación clásicos, en explicar las estrategias, compromiso, conocimientos de mercado, entre otras. Cabe mencionar que una de sus principales ventajas con respecto al método clásico es que garantiza en mayor medida la transparencia en la manipulación de datos.
Autores como Isenberg, quien es citado en el trabajo del profesor Magni, asegura que la intuición implícita en la toma de decisiones por parte del empresario, no puede ser modelada por métodos analíticos, por lo cual, encontramos una ventaja en la utilización de la lógica difusa para la evaluación de las firmas.
Otra de las numerosas ventajas de la utilización de la lógica difusa como herramienta para la emulación de interacción de las firmas es que ésta permite reproducir el comportamiento humano, y entender como los individuos perciben el mundo y piensan sus problemas. Es un método mucho más amplio para modelar como los seres humanos interactúan con su entorno y entre ellos mismos, lo anterior es de fundamental importancia ya que da una alternativa para incorporar el comportamiento a los modelos de análisis. Igualmente presenta simplicidad en las variables y de esta forma, mayor adaptación a la realidad ya que muchas veces, los gerentes no tienen las suficientes herramientas matemáticas ni el tiempo para aplicar en sus procesos de decisión algunos de los complicados modelos que se han propuesto.
Una de sus aplicaciones al interior de las firmas se ve en los sistemas de control, básicamente estos sirven para evaluar la conveniencia de determinadas decisiones sobre el proceso de producción para obtener resultados deseados, los llamados sistemas fuzzy se pueden combinar con sistemas expertos para este fin. Una de las características más importantes de este sistema es que las atribuciones de valor se pueden hacer por medio del lenguaje, gracias a esto, podemos describir procesos como “malos”, “regulares”, “buenos”, “excelentes”, entre otros.
Por último, se puede ver la aplicación de la lógica difusa en los procesos de evaluación y gestión de riesgo porque permiten incorporar al análisis, la incertidumbre. Actualmente muchas firmas hacen uso de esta herramienta con el fin de determinar la proporción de capital dedicado a la inversión, este comportamiento se observa principalmente en entidades financieras, puesto que, a través de modelos difusos se puede determinar con cierta confiabilidad las magnitudes a invertir, el plazo y de la misma forma, la rentabilidad a futuro.